¿Existe una relación entre la diabetes y la salud mental?
La información sobre temas de salud vitales a menudo puede resultar abrumadora, pero es importante que las personas que padecen enfermedades mentales comprendan la relación entre la diabetes y la salud mental.
La diabetes tipo 2 es una enfermedad grave que se produce como consecuencia de unos niveles de azúcar en sangre descontrolados. Está determinada en gran medida por factores genéticos y relacionados con el estilo de vida, como la inactividad física, tener más de 45 años, los antecedentes familiares y el sobrepeso.
La conexión
Las investigaciones indican que existe una relación compleja y estrecha entre la diabetes y diversos trastornos de salud mental, como la depresión, el trastorno bipolar y la esquizofrenia:
Riesgo elevado: Los estudios demuestran que las personas diagnosticadas con depresión tienen aproximadamente un 60 % más de probabilidades de desarrollar diabetes que la población general.
La enfermedad mental como factor: Las pruebas sugieren que las enfermedades mentales graves (EMG) pueden ser un factor de riesgo independiente para desarrollar diabetes tipo 2, posiblemente sin relación con el peso.
Impacto del tratamiento: Ciertos medicamentos psiquiátricos pueden influir en las señales metabólicas del cuerpo, afectando el apetito, la energía y el peso, lo que a su vez eleva el riesgo de diabetes.
Vías biológicas compartidas: ambas afecciones se ven afectadas por la regulación de la energía, el equilibrio hormonal y la inflamación del organismo.
Controlar una enfermedad mental no significa que una persona deba aceptar pasivamente el aumento de peso o la diabetes tipo 2. Las personas tienen un control significativo sobre los resultados de su salud.
Ayudarse a sí mismo
Aquí hay cinco maneras en las que puede reducir los riesgos para su salud centrándose en los hábitos diarios:
1. Come bien: Concéntrate en alimentos integrales y sin procesar, como verduras, cereales integrales y carnes magras, que favorecen el eje intestino-cerebro, aportan nutrientes esenciales y ayudan a controlar el apetito y los antojos.
2. Muévete: Empieza con actividades sencillas y cotidianas, como caminar o estirarte, y ve aumentando gradualmente tu rutina; esto reducirá la presión arterial, disminuirá la resistencia a la insulina y mejorará el sueño y el estado de ánimo.
3. Prioriza el sueño: mantén tu dormitorio fresco y oscuro y limita la luz artificial antes de acostarte para regular tu metabolismo, la inflamación, el peso corporal y el estado de ánimo.
4. Busque apoyo: póngase en contacto con grupos de apoyo de personas en su misma situación para aprender estrategias de gestión y establecer relaciones sociales fundamentales, lo que a su vez le ayudará a ganar confianza y le proporcionará valiosos conocimientos compartidos.
5. Sea su propio defensor: hable abiertamente con sus médicos sobre su estado de salud general, pregúnteles sobre los efectos secundarios de los medicamentos y explore opciones alternativas para asegurarse de que su plan de atención se adapte a sus necesidades específicas de salud.
Dado que la diabetes y la salud mental están estrechamente relacionadas, adoptar un enfoque integral y holístico del bienestar es fundamental para la prevención y el control de la enfermedad. Adquirir hábitos saludables es un gran paso hacia una vida más sana, ya que reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2.
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